No recuerdo bien fechas, antes de empezar el colegio: a Loma Bola cuando todavía dormía en moisés y la clase media no usaba car seat; Santa Fe cada tres meses a ver a mis abuelos; a Pinamar todos los veranos; a La Cumbre a un hotel sindical con muchas piletas (aprendí a nadar, mi hermana mayor tuvo apendicitis).
1988: a Concordia, en auto (rural falcon). Un guía nos habló mal de Sarmiento, vimos la tumba de Urquiza, hicimos cola para cargar alconafta, papá nos enseño a hacer sapito en la represa de salto grande, vimos desde el piso alto de un hotel el festejo de los menemistas que habían ganado la interna. Un viaje muy politizado, muy politizado.
1989: a Tucumán, en auto (la misma rural falcon). Villa Nougués, Jujuy, Salta. Llamas en el camino, se acercaban al auto y les dábamos galletitas. Subimos a un monumento al indio. Mamá se metía en todas las capillas blancas que había. Comimos locro y tamales. Fuimos a un hotel en medio de la montaña.
1991: Villa La Angostura, en auto (misma rural falcon). Bariloche, San Martín de los Andes, Puerto Montt. Comimos ciervo y mariscos. Mala onda en la frontera con Chile. Papá les hizo un chiste con Pinochet. No pasó nada.
1995: Villa La Angostura, avión. Fuimos a esquiar. Aprendimos. Mis padres se quedaban en el refugio. Mi hermana menor siguió yendo, esquía como una pro. Yo no.
1996: Punta Cana, república Dominicana, avión. Vida de resort. Vinieron hermana mayor, hijo y marido. Fui a bucear por primera vez. Si la pasás mal yendo a la playa todos los días y tomando daiquiri a escondidas sos un pancho.
1997: Calafate/Tierra del Fuego, avión. Nos llevamos mejor que en ningún otro viaje anterior. Éramos todos adultos, o casi. Comimos muy bien. A mí me dejaban tomar vino en la comida. A mi hermana menor no le interesaba.
1998: España. Avión. La primera parte de un viaje que hermana menor y yo después seguimos solas, de mochileras (17 y 18 años, mis padres tenían demasiada confianza en nosotras). Muy buena comida. Me acuerdo los churros en Plaza Mayor. Nos seguimos llevando bien.
1999: Merlo, Traslasierra y la Cumbrecita. Auto (504). Hermana menor y yo habíamos ido de mochileras al sur con amigas. Nos encontramos con padres en San Luis (hicimos Bariloche-Mendoza, Mendoza-San Luis en bondi. Le di unos besos al azafato del viaje Bariloche-Mendoza). Lindos hoteles, rica comida (veo que era una fija de los viajes con mis padres, comer bien). Pasamos por Loma Bola y mamá se acordó de cuando habían viajado conmigo en el moisés. Mamá no se sentía bien. Volvimos y a la semana se murió.
9 comentarios:
ADA E IDO says:
que loco , nuestro unico viaje en familia fue a mar del plata a un hotel sindical, una vez a claromeco y luego casi todos los años a buenso Aires a visitar a la familia. Jamas habia plata para otra cosa.
al menos el 50 % de la gente que conocemos jamas salio de la pcia de buenos aires.
A veces parece que hay experiencias que quieras o no separan a la gente en la manera de percibir la vida y las expectativas que se pueda tener de ella.
NOs ha pasado tb leyendo el viaje de Lucas Llach por el mundo y los lectores que le dejan comentarios del tipo que le festjan los metodos que usa para viajar barato. BARATO.
Es superloco, no es una critica eh.
Simplemente el asombro.
Las clases bajas / medias bajas siempre hemos viajado con el cine, la tele, la musica y las revistas.
Digamos qe la uncia ventaja es que estamos entrenados para el mundo virtual jaja
Ada e Ido: como muchos chicos privilegiados (estos viajes van de mis 8 a mis 19 anhos) no era consciente de mis privilegios (mis cras de colegio viajaban, mis amigas de hockey tambien).
Igual conozco padres en igual situacion que tal vez elegian viajar solos (y viajar mas, y tal vez mas comodos), asi que le agradezco mucho a los mios que nos hayan llevado de tan chicas.
como todos, nuestros viajes mas frecuentes eran a traves del cine, la tele, la musica y las revistas, eh.
Que lindo, me encantaban los viajes familiares. En mis recuerdos se me confunden con las mudanzas (Neuquén, Paraná, Tucumán, Mar del Plata). Mi viejo, creo, habría querido ser de chico un personaje de road movie o algo así, porque recuerdo una época en que viajábamos, aunque sea 100 kilómetros, todos los fines de semana, o casi. Hosterías perdidas, campings de todas las clases, o hasta unas colchonetas en un subaru. Por caminos de montaña en Tucumán, por los pueblos de Entre Ríos, etc.
Sería antes del 89 en que el patrimonio fliar se hizo puré y se acabaron los viajes familiares. Al menos hasta que yo fui demasiado grande para que me interesen, cosa que ahora uno extraña...
Claro , claro, tal vez uno aun viva en la vida real para confirmar la virtualidad jajaja
bueno ,es la historia de la cultura :P
ada e ido
ese final me golpeó, no lo esperaba.
Guido: si, yo tampoco valore viajar con mis viejos hasta mucho despues. No veia el momento de poder viajar sola.
Cronista: mi marido me dijo que era un glope bajo, pero no puedo disociar el ultimo viaje con mis padres de eso, y con mi hermana menor tenemos la teoria -incomprobable- de que mama sabia y por eso nos hincho bastante para que volvieramos antes del sur y nos encontraramos con papa y ella. Es una obviedad decir que creo que fue una de las mejores decisiones que tomamos y que valoro ese viaje en particular un monton.
Mala recien entro y me encuentro con esta cronica de viajes, me dio mucha nostalgia. Me acuerdo perfectamente de la descompostura de tu hermana y el caos por el apendicitis. Me acuerdo de otros tantos en la Falda, en Pinamar. Del ultimo viaje que comentas no puedo hacer ningun comentario porque se me caen las lagrimas, Panda tiene razon. beso
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Eliana Villarreal
no me pareció un golpe bajo. o no fue por eso que me golpeó.
creo que puedo entender el valor que tiene ese viaje. y también la ligereza con la que se puede hablar de la muerte un ser cercano y muy querido.
un beso
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